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50 Aniv. Asociación Calabresa del Uruguay

Detalles Técnicos:

50 Aniv. Asociación Calabresa del Uruguay

Las grandes migraciones entre mediados del siglo XIX y fines de la década de 1920, tienen como destinos los cinco continentes. Esto también se repite, luego del fin de la segunda guerra mundial (1945).

La mayoría de los italianos eligieron como destino América, atraídos por las noticias que les llegaban a través de los primeros inmigrantes, y por la propaganda de agentes de inmigración.

La crisis agraria, tierras sobreexplotadas, falta de infraestructura, tierras tercerizadas en regiones del sur de Italia, cargas impositivas. Los episodios políticos internos, guerras, revueltas populares, persecuciones políticas. Al italiano no le faltaban motivos para migrar.

Según datos que pudimos recabar los primeros  inmigrantes calabreses que llegaron a América, datan de 1860.

Entre 1880 y 1905, se acrecentó.

Vinieron por la crisis del sistema económico que se estaba dando en Italia, cada vez más acentuada hacia el capitalismo.

Eran en general campesinos muy pobres, peones, pequeños artesanos, en su mayoría  analfabetos.

Sin embargo y luego de sucesivas corrientes migratorias, resultaron muy importantes en muchos sentidos.

Estos inmigrantes fueron logrando progresar, de acuerdo a lo que cada uno pudo aportar y a las posibilidades de la época, y además, contribuyeron al aumento de la población y al desarrollo del país que los albergó.

Los motivos de su partida, el traslado y su llegada, las vivencias, las angustias, el desarraigo, lo que ellos imaginaban como futuro, las ilusiones y la realidad encontrada, es algo similar en todas las migraciones.

El inmigrante tuvo que esforzarse por encontrar un lugar en la sociedad a la que había arribado. Siempre teniendo presente la ruptura sufrida al partir de su tierra natal.

Esa unión de culturas diferentes, fue danto forma a una identidad cultural nueva en cada país que recibía inmigrantes.

Al principio la mente del inmigrante estaba ocupada con los recuerdos de lo dejado atrás en su país de origen, acompañado por los deseos de un pronto reencuentro. Esos afectos irán buscando y encontrando reemplazos.

Se da una lenta, pero continua integración entre las tradiciones culturales de migrantes y de los habitantes de los países que los reciben.

En base a los datos que contamos en la Asociación Calabresa del Uruguay, la mayoría de los inmigrantes, que pertenecen a esta colectividad, llegaron después de la segunda guerra mundial.

Lamentablemente las cantidades no se pueden precisar.

En muchos casos se dio, que viniera primero un integrante de cada familia, que podría ser el padre,  o hermanos, muy jóvenes.

De forma inmediata comenzaron a trabajar y mes a mes envían dinero para que los familiares que quedaron en Calabria, pudieran sobrellevar la situación difícil que estaban atravesando, después de la guerra.

Vinieron a probar suerte y si les iba bien, mandaban buscar a su familia. De hecho eso sucedió, por eso la colectividad calabresa es muy numerosa e importante en el Uruguay.

En ese momento no era tan fácil ingresar al Uruguay. Por eso muchos calabreses al llegar al país, les preguntaban a que se iban a dedicar y  decían que venían a trabajar la tierra. Ese era el salvo conducto para que  le permitieran el ingreso al país sin inconveniente.

De hecho muchos se dedicaron a trabajar la tierra, otros  trabajaron en la construcción. En el edificio Palacio Salvo, trabajaron muchos albañiles calabreses en su edificación.

Otros oficios que realizaron fueron, zapateros, artesanos, por ejemplo trabajaban el mimbre, carpinteros, sastres, herreros, etc.

Hasta el día de hoy aquellos calabreses que llegaron después de la segunda Guerra Mundial, siguen trabajando en los mismos oficios, a pesar de los años que tienen.

Hubo ciudadanos calabreses ilustres, como Don Domingo Arena, mano derecha de Don José Batlle y Ordoñez.

Los barrios donde se instalaron al llegar, no eran barrios céntricos, más bien de la periferia.

Esos calabreses que llegaron al Uruguay, después de la segunda Guerra Mundial, lograron juntarse. Se reunían en distintos lugares, casas de familia y, con una visión poco inusual para el momento, pensaron formar una asociación que los nucleara, para estar más juntos.

Es así que el 17 de marzo de 1963 fundan la Associazione Calabrese in Uruguay, sociedad civil, que el próximo año cumple sus primeros 50 años de vida.

Algunos de los fundadores ya no están entre nosotros, pero otros si,  y es muy lindo escuchar sus historias, sus vivencias.

No solo se contentaron con fundar la Associazione Calabrese in Uruguay, sino que el 14 de abril de 1963 también, empezaron con un programa radial, ˜La Voce dei Calabresi˜, que ya lleva 49 años de forma ininterrumpida en el dial.

Este programa se emite en vivo, todos los domingos de 12 hs. a 13 hs. por CX 28 Radio Imparcial.

La Associazione Calabrese in Uruguay tiene el privilegio de contar en la ciudad de Montevideo, con una calle llamada Calabria, una plaza también con ese nombre y una escuela pública la N° 139, también llamada Calabria, ubicada en el barrio Capra.

Estas son cosas que a los calabreses y descendientes nos llenan de orgullo.

El Consejo Directivo de la Asociación Calabresa del Uruguay, está formado por: Presidente, Sr. Francesco Gentile (calabrés), Vicepresidente, Dr. José Bonavota (calabrés), Secretario, Dr. Gianfranco Adamo (descendiente), Pro Secretario, Dr. Mario Ferrari (descendiente), Tesorero, Sr. Guido Silvestri (calabrés), Pro Tesorera, Sra. Silvana Romano (descendiente), Vocal, Sr. Aldo Romano (calabrés).

La Asociación Calabresa se encuentra ubicada en la calle José Enrique Rodó 1969, entre Jackson y Rodriguez.

 

El diseño del sello estuvo a cargo del diseñador  gráfico Gabriel Casas

En el sello se aprecia el Castillo de San Miguel, Santa María del Cedro

Las banderas de Uruguay e Italia y el Escudo de la Asociación Calabresa del Uruguay.

Datos aportados: Sra. Miriam Villella

Coordinación Filatelia