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90 Aniversario Banco de Seguros del Estado

  • Fecha de emisión: 20/12/2001
  • Código: 2001-50-C
  • Valor: $12 (pesos uruguayos)
  • Diseño gráfico: Daniel Pereyra
  • Dentado
  • Tirada: 25.000 Sellos
  • Imprenta: Imprimex 2001
  • Tema: Celebraciones/Conmemorativo

 

El Proceso que culminó con la creación del Banco de Seguros del Estado se inició en el primer decenio del siglo pasado, cuando los doctores Domingo Arena y Pedro Manini Ríos presentaron un proyecto de ley cuyo punto esencial era la institución de un departamento dedicado a seguros en el Banco de la República. Los fundamentos de su proyecto eran similares a algunos de los que se utilizarían, años después, para decidir la constitución del Banco de Seguros del Estado.

Según los autores del proyecto, la inexistencia en el país de “una gran institución de crédito de carácter nacional” dedicada a los seguros provocaba que las personas que deseaban asegurar se dirigieran, casi inevitablemente, a las sociedades extranjeras, ya que las compañías nacionales, de reciente fundación, con capitales que se iban formando casi siempre con las propias primas, no ofrecían la solvencia que buscaba el asegurado.

 

Finalmente, dispuesto con toda firmeza a limitar la salida al exterior de ganancias de las compañías extranjeras, el gobierno uruguayo presentó el 26 de abril de 1911 un proyecto de ley que proponía la creación de un “Banco de Seguros del Estado”.

 

Se deseaba, con la importante iniciativa, obtener beneficios que, reintegrados a la comunidad, podrían llegar a atenuar las cargas impositivas a favor del desarrollo nacional y además, difundir el beneficio de la seguridad entre todas las clases sociales, mediante una reducción apreciable de las primas.

 

Comenzaría de ese modo para nuestro país un nuevo ciclo en la evolución histórica de los seguros, caracterizado por el monopolio de algunos de ellos, a cargo de una institución estatal. El hecho iba a introducir una inmensa y saludable revolución en el régimen de los seguros, llevando la previsión a los hogares más modestos, en razón del abatimiento de las primas y la absoluta garantía de las reservas.

 

A fines de 1911, actuaban en el campo del seguro muchas empresas privadas. Y, como era lógico prever, influencias de todo tipo se pusieron en juego para hacer fracasar el intento gubernativo. Un sector de la prensa editorializaba sobre las dificultades en que se vería el Estado para encarar con criterio utilitario una “industria cuya índole requería especial competencia y que excedía de sus posibilidades”. Pero esos pronósticos pesimistas, que tenían su origen en intereses creados, no tuvieron éxito. El 27 de diciembre de 1911 se promulgó la ley que creó el Banco de Seguros del Estado.

 

El Banco ocupó diversas sedes, pero el 10 de junio de 1934, se colocó la piedra fundamental del nuevo edificio a construirse en la entonces avenida Agraciada. La obra fue concebida dentro de los más modernos criterios de la época por los arquitectos Italo Dighiero y Beltrán Arbeleche, y actuó como Consejero Técnico Supervisor de la construcción el General arquitecto don Alfredo R. Campos. La inauguración de la nueva sede marcó una época en la historia de la institución.

 

Con 90 años de vida, el Banco puede mirar hacia atrás con orgullo: contribuyó al crecimiento del país, fue un firme puntal del desarrollo económico, respaldo con firmeza el trabajo de los uruguayos. Protector y eficaz, en esta etapa de su vida está compitiendo y transformándose. Surgió con el propósito de buscar “el desarrollo y una repartición más justa de la riqueza nacional”, que , a principios del siglo pasado, se fugaba al exterior, y jamás abandonó sus metas, que hoy mantiene más firmes en sus funciones sociales y comerciales.

 

El Banco de Seguros ha transitado diversas etapas, superando siempre obstáculos, y se proyecta hacia el futuro con fe, responsabilidad y esmero.

 

Datos proporcionados: Relaciones Públicas del BSE