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Serie América - Patrimonio Histórico de la Humanidad

  • Fecha de emisión: 28/09/2001
  • Código: 2001-32-S
  • Valor: $ 36.- ( 2 motivos uno de $ 12 y otro de $ 24.-)
  • Dibujante: Eduardo Salgado
  • Dentado
  • Tirada: 15.000 de cada motivo
  • Tema: Celebraciones/Conmemorativo

Basílica del Santísimo Sacramento:


Poco se sabe acerca de las primeras iglesias parroquiales que tuvo la ciudad de Colonia. La más antigua de ellas fue una precaria construcción realizada por Manuel Lobo que fue destruida de inmediato. La construcción erigida entre 1731 y 1735, debió ser recuperada en 1763 a causa del daño provocado por los conflictos bélicos de mediados del siglo XVIII entre españoles y portugueses.
En el año 1799 un incendio arruinó por completo estas iglesias; la inmediata reconstrucción de 1808 sigue un proyecto del arquitecto Tomás Toribio.

Sin embargo, el templo proyectado por Toribio fue parcialmente destruido en bóveda y muros en 1823 por efecto de una explosión que hizo necesaria su reconstrucción, iniciada en 1836 y completada durante el segundo gobierno de Venancio Flores (1841).

A pesar de las modificaciones introducidas en esos años, el edificio actual conserva parte de muros de piedra portugueses y de ladrillo del arquitecto Toribio. A partir de 1957, se inicia la recuperación del templo bajo la dirección del arquitecto Odriozola.

Estos trabajos recuperan en parte la fachada noble y serena de 1808, poniendo de manifiesto la puerta con cuarterones y jambas de piedra de la época portuguesa. Se recuperaron y reconstruyeron, asimismo, las cúpulas azulejadas de los campanarios que coronan respectivamente el tramo de sección octogonal que estaba ausente en el proyecto primitivo. La concepción espacial – con una única nave flanqueada por capillas laterales – se ha mantenido intacta. Una tenue luz azul matiza el sector del altar y hábilmente atenúa un curioso desfasaje en la modulación de los arcos laterales. Las obras terminan con la consagración del templo (hoy basílica) en enero de 1995.

La casa parroquial conserva su antiguo aspecto, aunque ha sido modificada y ampliada interiormente. Su fachada es un hermoso y fiel ejemplo de incipiente neoclasicismo, donde la línea recta protagoniza una composición determinada por la repetición precisa e inmutable de los vanos.

Elevado sobre el bajo perfil del casco histórico y enmarcando la plaza Manuel Lobo, el edificio de la iglesia es y ha sido referencia urbana ineludible y más que ello, representa un valor emblemático en la ciudad. No en vano asume en la actualidad el rol de verdadera puerta de entrada al casco histórico.

En su interior se encuentra la imagen de la Virgen de los 33 Orientales.

Capilla de San Benito:
Construida – conjuntamente con un hospital ya desaparecido – para consolidar el establecimiento español en el “real”, esta humilde capilla de planta basilical presenta en su fachada una curiosa combinación estilística: el amplio acceso de inspiración neoclásica enmarcado por pilastras de orden jónico y rematado en un frontón triangular, aparece coronado por una esbelta espadaña de clara intención barroca. La integración de estos dos estilos, tradicionalmente en pugna, da forma a una atractiva composición, aplomada y ligera al mismo tiempo.

Aunque ha sufrido serias alteraciones, como la sustitución de la cubierta primitiva de teja española sobre entramado de madera y caña por metal ondulado y el agregado de vulgares columnas de hierro fundido en el interior; la obra conserva aún su destacado valor testimonial y arquitectónico que jalona dignamente el acceso al Real. Recientes planteos de restauración de la capilla y construcción de un cuerpo anexo alientan esperanzas de una adecuada recuperación del edificio.

En su interior se encuentra la imagen del Santo Negro San Benito de Palermo que da el nombre a la Capilla.

Datos Extraídos: Guías Elarqa de Arquitectura – Tomo IV: Colonia – Ciudad y Territorio de Julio C.Gaeta y Eduardo Folle, Montevideo 1997.