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250 años de Beethoven

Personas vestidas de época y jinetes.
  • Fecha de emisión: 27/10/2020
  • Código: 2020.22.SPD
  • Valor: Primer Porte Nacional
  • Diseño gráfico: Arq. Daniel Pereyra
  • Tirada: 1.000 SPD
  • Imprenta: Sanfer SRL
  • Tema: Celebraciones/Conmemorativo

250 años de Ludwig van Beethoven

En el marco de la celebración por los 250 años del nacimiento de Ludwig van Beethoven, la Administración Nacional de Correos emite una hoja filatélica y sobre primer día de emisión en homenaje al compositor alemán.

Detalles del diseño 

En la hoja Filatélica, se aprecia el perfil majestuoso de Beethoven, acompañado del "Kärntnertortheather" o “Teatro de la Puerta Carintia”. Su denominación oficial fue “Teatro de la Corte Imperial y Real de Viena”. Durante su historia ha sido sede de la representación de múltiples obras musicales. En el punto culminante de toda esta historia se destaca el concierto del 7 de mayo de 1824, con la primera interpretación vienesa de fragmentos de la "Missa Solemnis" y el estreno absoluto de la "Novena Sinfonía", ambas obras de Beethoven.

Dicho teatro se construyó en 1709 y funcionó durante los siglos XVIII y XIX, en la ciudad de Viena.

En los sellos se representaron cuatro músicos ejecutando distintos instrumentos musicales, sobre ellos se desliza un pentagrama con un fragmento del "Allegro enérgico" de la "Novena Sinfonía". 

En el Sobre Primer Día (FDC), se aprecian personas ataviadas con ropa de época.

También se incluyó un código QR, que nos lleva a un homenaje hecho con mucha dedicación y respeto, manteniendo la estructura de la obra, llevándola a dos minutos. Una cuerda de tambores se fusiona con la música clásica, de la "Quinta Sinfonía de Beethoven". El arreglo, la cuerda de tambores y el trabajo de sonidista fue realizada por Pablo Taranto, músico uruguayo, percusionista de vasta experiencia.

Coordinación Filatelia

Reseña Histórica 

Beethoven nació el 16 diciembre de 1770 en Bonn, Alemania, entonces una pequeña ciudad a orillas del río Rin y murió en Viena, Austria, el 29 de marzo de 1827.

La familia de Beethoven vivía bajo condiciones modestas. Su abuelo paterno, llamado también Ludwig (1712-1773), era descendiente de una familia de campesinos y granjeros originarios de Brabante, en la región de Flandes, Bélgica.

En marzo de 1733 su abuelo emigró a Bonn, en donde trabajó como director y maestro de capilla de la orquesta del príncipe elector de Colonia. El 17 de setiembre de ese mismo año el Abuelo de Beethoven contrajo matrimonio con María Josepha Poll. De dicha unión nacen tres hijos, siendo el último de ellos, el padre de Ludwig van Beethoven, Johann, quien fuera músico y tenor de la corte del príncipe elector de Colonia.

El 12 de noviembre de 1767 Johann van Beethoven se casó en la iglesia de San Remigio en Bonn con Maria Magdalena Keverich. El matrimonio tuvo siete hijos, siendo Ludwig van Beethoven el segundo. El 17 de diciembre de 1770 fue bautizado en la iglesia de San Remigio de Bonn, con el nombre de Ludovicus van Beethoven según se describe en el acta de bautismo. Por tanto se acepta como fecha de nacimiento el 16 de diciembre de 1770.

A temprana edad Ludwig comenzó a tomar clases de piano, órgano y clarinete, con su padre, quien era director de la orquesta de Bonn. El 26 de marzo de 1778, Beethoven realizó su primera actuación en público en Colonia. En esa época comenzó a tomar clases con otros profesores. Guiado por uno de ellos, el músico Christian Gottlob Neefe, logra avances significativos en la interpretación del órgano y la composición.

Christian Gottlob Neefe supo valorar inmediatamente el nivel excepcional de Ludwig, siendo uno de los profesores más influyentes en la carrera de Beethoven. Además de la transmisión de conocimientos musicales lo introdujo en la lectura de las obras de los pensadores antiguos y en las de los contemporáneos más importantes de su época.

En 1782, cuando contaba con once años de edad, Beethoven publicó su primera composición, titulada Nueve variaciones sobre una marcha de Ernst Christoph Dressler.

En 1783, Neefe expresó en una revista de música, que si el joven Beethoven continuaba avanzando en su aprendizaje, “se convertirá seguramente en un segundo Wolfgang Amadeus Mozart”.

En junio de 1784, por recomendación de Neefe, Beethoven es contratado como intérprete de viola en la orquesta de la corte del príncipe elector de Colonia, Maximiliano Francisco. Este nuevo contrato le permitió el ingreso a nuevos círculos sociales, donde encontró algunas personas que serían sus amigos durante toda la vida.

En 1787 Beethoven, a la edad de diecisiete años, apoyado por su mecenas el conde Ferdinand von Waldstein, viaja a Viena, Austria. A pocos meses de encontrarse en la capital austríaca debió regresar a Bonn, a pedido de su padre, ya que su madre se encontraba enferma de gravedad. Esta morirá el 17 de julio de 1787.

Luego de la muerte de su madre, Ludwig se hace cargo de sus hermanos menores ante la imposibilidad de hacerlo su padre, por encontrarse encarcelado por su adicción al alcohol. Mientras duró la reclusión del padre, durante cinco años Ludwig se ganó la vida tocando el violín en una orquesta y dando clases de piano. Su padre fallece el 18 de diciembre de 1792
 
En 1792, Ferdinand von Waldstein, músico aficionado y patrón de las artes, intercede ante el Príncipe elector de Colonia para que financiara el viaje de Beethoven a Viena y allí tomara clases con el compositor Joseph Haydn.
A partir de este momento Beethoven, permaneció en la ciudad de Viena el resto de su vida. En esta ciudad se dedicó a componer, buscando alcanzar el reconocimiento social por medio del arte

En la ciudad de Viena, Beethoven recibió clases de composición con Joseph Haydn, de contrapunto con Johann Georg Albrechtsberger y Johann Baptist Schenk y de lírica con Antonio Salieri.

En 1794, con veinticuatro años, publicó su primera obra, Tres tríos para piano, violín y violonchelo (Opus 1). En 1795, realizó su primer concierto público en Viena como compositor profesional, en el que interpretó sus propias obras. Por esta época se desligó de Haydn, con el que no coincidía musicalmente pero a quien, a pesar de esto, dedicó los tres tríos.

En 1796 publicó tres sonatas para piano (Opus 2). La corte, la nobleza y la Iglesia vienesas acogieron la música de Beethoven y se convirtieron en mecenas y protectores del joven músico.

La Revolución Francesa traería cambios sociales que fueron determinantes en la personalidad musical de Beethoven. Los principios de libertad, igualdad y fraternidad que proclamaba la Revolución Francesa despertaron en Beethoven admiración e inspiraron al compositor para crear la Tercera Sinfonía, titulada “Heroica “, la cual es considerada innovadora ya que rompe las ataduras con la tradición clásica y la influencia de sus maestros, se la considera la primera de estilo propio en tamaño y complejidad.

En 1798 comienza a sufrir de tinnitus o acúfenos, una sensación auditiva constante, por la cual se perciben sonidos que no provienen de fuentes externas, por ejemplo, un zumbido en los oídos que precede a la pérdida de audición. Beethoven entonces, se aísla por la vergüenza que le causa su condición, la cual mantiene en secreto.

En 1800 Beethoven organizó un nuevo concierto en Viena en el que realizó la presentación de su Primera sinfonía. Su música inicial, fresca y ligera, cambió para convertirse en épica y turbulenta, acorde con los tiempos revolucionarios que vivía Europa. Años en que las potencias monárquicas europeas se habían aliado para derrotar a la Francia revolucionaria.

En una deslumbrante campaña en el norte de Italia, en la que el ejército austríaco fue derrotado, adquirió notoriedad Napoleón Bonaparte, que se convirtió en un ídolo entre los sectores progresistas europeos.

De esta época son la Sonata para piano Nº 8, llamada Patética, y la Sonata para piano n.º 14, llamada Claro de luna.

En 1805 mientras las tropas Napoleónicas recorren Europa, Beethoven estrena “Fidelio”, su única ópera, originalmente llamada “Leonora”, una obra de idealismo y fervor revolucionario. En la ópera “Fidelio” la heroína, Leonora, se disfraza de Fidelio para entrar a la cárcel a rescatar a su esposo que estaba preso por razones políticas.

En los años siguientes Beethoven incrementó su actividad creadora y compuso muchas obras, entre ellas la “Quinta sinfonía”, la “Sexta sinfonía” o “Sinfonía Pastoral”, la “Obertura Coriolano” y la bagatela para piano “Para Elisa”.

El 22 de diciembre de 1808 Beethoven dio uno de sus últimos conciertos en vivo, en una larga jornada que incluyó el estreno de la Fantasía para piano, orquesta y coro Op. 80, las sinfonías Quinta y Sexta, el Concierto para piano Nº 4 Op. 58, el aria ¡Ah pérfido! y tres movimientos de la Misa en do mayor Op. 86.

En 1808 a pesar de sus problemas de salud, compone, dirige, interpreta y estrena su cuarto concierto para piano, la Sinfonía Nº 6 “Pastoral”, la Fantasía coral y la 5ª Sinfonía en Do menor, demostrando en esta última sus capacidades como compositor, al utilizar al máximo el motivo principal de cuatro notas en todo el desarrollo de la obra, siendo uno de los primeros en utilizar piccolo, trombón y contrafagot en sus piezas orquestales.

La obra orquestal La victoria de Wellington (1813), fue compuesta como homenaje a la victoria sobre los ejércitos napoleónicos en la batalla de Vitoria por parte del duque de Wellington y alcanzó gran popularidad.

El experto sobre Beethoven, Theodore Albrecht, profesor en la Universidad del Estado de Kent (EEUU), afirma que la sordera de Ludwig es un mito. Explica que a lo largo de sus últimos treinta años de vida, el compositor alemán fue experimentando la progresiva pérdida auditiva. Pero no fue hasta su último año de vida que la sordera llegó a ser profunda.

Los problemas de oído de Beethoven empezaron en torno a 1798 cuando ya era un músico formado y podía “visualizar” una sinfonía, un concierto o una sonata en su cabeza sin escucharla acústicamente. “Se dio cuenta de que estaba perdiendo la audición pasados sus 25 años, aunque sospecho que tuvo indicios de ello incluso antes de eso”, expresó Robin Wallace, profesor de Musicología en la Universidad de Baylor, EEUU.

A medida que su audición decayó, el compositor comenzó a comunicarse por escrito en sus cuadernos de conversación, que llevaba siempre con él.
La información contenida en los cuadernos es muy valiosa ya que en ellos solicitaba a las personas que escribieran lo que no podía escuchar.

A nivel musical, también empezó a depender más de la notación: “La composición para él consistía cada vez más en dibujar, escribir y revisar en papel”, precisa el experto. 

Prueba de ello es el manuscrito de la Quinta Sinfonía, una de las obras más conocidas de la historia de la música: “La música de Beethoven se hizo más fuerte, agresiva y oscura, lo que también reflejó su estado de ánimo”, indica Yasmin Ali, investigadora en el departamento de Salud Mental y Pérdida Auditiva de la Universidad de Nottingham (Reino Unido).

El estado de salud también pudo plasmarse en su obra, como lo expresó el expresó el musicólogo Robin Wallace: “La sordera de Beethoven hizo que se aislara socialmente, y puede que por eso sus últimos trabajos fueran más personales e introspectivos”.

Casi en la miseria, a pesar de tener una gran fortuna en acciones financieras, escribió a sus amigos en Londres para pedir algún dinero. La respuesta llegó de inmediato, junto con cien libras esterlinas prestadas incondicionalmente. Cuando se difundió en Viena el estado terminal de Beethoven, todos sus antiguos amigos que aún vivían acudieron a su domicilio para expresarle sus deseos de una pronta recuperación, aunque en realidad su propósito era despedirse del envejecido compositor.

Beethoven murió en Viena, Austria, el 29 de marzo de 1827. Tres días después de su fallecimiento, tuvo lugar el funeral celebrado en la iglesia de la Santa Trinidad, y en él se interpretó el Réquiem en re menor, de Wolfgang Amadeus Mozart. Al funeral asistieron más de 20.000 personas, entre las que se encontraba Franz Schubert, gran admirador de Beethoven.
 
En su prolífica trayectoria musical, Beethoven dejó para la posteridad un importante legado: nueve sinfonías, una ópera, dos misas, tres cantatas, treinta y dos sonatas para piano, cinco conciertos para piano, un concierto para violín, un triple concierto para violín, violonchelo, piano y orquesta, dieciséis cuartetos de cuerda, una gran fuga para cuarteto de cuerda, diez sonatas para violín y piano, cinco sonatas para violonchelo y piano e innumerables oberturas, obras de cámara, series de variaciones, arreglos de canciones populares y bagatelas para piano.

En lo que refiere a la filatelia existen numerosos sellos postales y otros documentos filatélicos y numismáticos de países de todo el mundo en honor a Ludwig van Beethoven, siendo Alemania el país más prolífico de todos en emisiones. En total hay alrededor de doscientos sellos dedicados al compositor alemán.